No podemos predecir el momento en el cual ocurrirá un ataque cerebral, se presentan de manera espontánea, sin previo aviso por lo que lo primero que debes hacer es llamar a un servicio de ambulancia, esta deberá ser siempre tu primera opción. No obstante si te encuentras en un sitio alejado o hay intenso tráfico para arribar a tu hogar es normal que la desesperación de cada minuto nos vuelva importante sin poder ayudar al paciente afectado. Es por ello que el día de hoy te traemos una técnica para comenzar la reanimación que luego sea continuada por un médico especialista para ayudar al paciente en problemas.

Los primeros síntomas se encuentran relacionados a los sentidos. El mal funcionamiento de alguno de ellos podría indicar problemas de este tipo por lo que por siempre que sea no debemos dejar de prestarle atención. Adormecimiento de alguna extremidad o del rostro (especialmente si es la mitad del cuerpo), confusión para hablar o entender, dificultad para ver con alguno de los ojos, dificultad para caminar o pérdida del equilibro y audición e incluso un dolor de cabeza fuerte puede ser una alama encendida sobre esta problemática.
Ayudar con una aguja a que se normalice el flujo sanguíneo cerebral puede detener las consecuencias negativas de este frecuente accidente cerebro vascular o ACV. .
Realizar esta técnica no es sencillo, no por la dificultad que posee sino por la fuerza interna que debe tener la persona que lo realizará, ya que normalmente es un familiar. Mantener la calma es fundamental para realizar una buena reanimación.
Deberás tomar la aguja y pasarla por un mechero para esterilizarla previamente y luego procederemos a pinchar a la persona en uno de los dedos de su mano para que la sangre comience a fluir por todas sus extremidades, veremos si la persona comienza a retomar la consciencia o a mover la parte del cuerpo adormecida.
Articulo con fin de lectura.